Maestro Bilardo, Franz aprendiz

Esta es la final que veremos el Domingo en el Mundial de 2014, aquí en Fútbol Antiguo repasaremos los precedentes como son las finales del 86′ y del 90′ en la que estos dos protagonistas se batieron por el título Mundial. Hoy comenzamos cronológicamente por la primera final que ambos disputaron entre ellos, en el Azteca de México en el 86′. Como sabrán hasta esa fecha los alemanes habían llegado a nada más que cinco finales y ganaron dos, esta sería la segunda consecutiva después de la que perdieron ante Italia en el Mundial de España. Argentina llevaba tan solo tres finales disputadas y ganadas una en el Mundial que se jugó como anfitriona.

008 ARGENTINA

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El día en que Colombia por fin triunfó

Ahora mismo que Colombia se sitúe en un Mundial es muy normal siendo una de las mayores potencias sudamericanas en ataque y en muchas facetas del juego, pero esto tuvo un comienzo, vamos a situarnos a Argentina en Buenos Aires. Entramos en el Monumental y allí acontecía un partido el 5 de Septiembre del 93.

Los de Maturana llegaban a la fase de clasificación del Mundial del 94 con ganas de hacer, ya que podrían presumir de jugar el mejor fútbol sudamericano del momento y también de tener muchos de los mejores jugadores del momento (Valderrama, Freddy Rincón, Asprilla, Valencia…). Hasta la fecha del partido del Monumental todo iba viento en popa y la selección colombiana había conseguido tres victorias y dos empates. Se jugaban ambas selecciones nada más y nada menos que meterse directamente al Mundial (en el caso de Colombia su primera vez) o jugársela en el repechaje ante una selección de la Concacaf. Entonces ocurrió lo siguiente: Sigue leyendo

El Tino Aprilla

Ahora como la actualidad nos habla de la mala noticia de la lesión de Falcao, vamos a hablarles de otro de los delanteros históricos de Colombia. Faustino Hernán Asprilla Hinostroza, un joven de familia humilde nacido en el distrito de Tuluá a ochenta kilómetros de la capital colombiana. En esas calles empezó el mito de uno de los mayores goleadores de la historia colombiana y uno de los pioneros en emigrar a las Ligas Europeas.

Podríamos describirle pero sus posibilidades y características como delanteros son tantas que nos quedaremos con solo las más destacadas, por ejemplo la gran capacidad de jugar al lado de un delantero fijo como Valencia (en la selección colombiana) y ser el delantero móvil encarando a la defensa, la de un disparo y condiciones físicas privilegiadas o a pesar de su altura un remate de cabeza muy destacable y con el que ha marcado goles importantes. Sigue leyendo

La Pantera derrota a O’Rei

Hoy empezamos en Fútbol Antiguo con un análisis de los mejores partidos del mejor delantero junto a Cristiano Ronaldo que ha tenido Portugal en su gran historia, hablamos de Eusebio. Comenzamos con este partido que puede ser uno de los mejores de “La Pantera Negra” en el Mundial del 66, con la sorprendente Portugal ante la Brasil de Tostaõ, Jairzinho, El joven Pelé o el asentado Garrincha.

Pero primero como introducción y por ser este el primero de muchos partidos de este crack vamos a contaros un poco de su vida y sus cualidades de jugador. Su nombre tan inolvidable como su apodo (“la pantera negra”) Eusebio da Silva Ferreira, no nació en la península, si no en una colonia portuguesa en África, concretamente en la ciudad de Loureço Marques (actualmente Maputo, Mozambique). Sus características eran parecidas a las de la Saeta Rubia -el cual era uno de sus ídolos-, jugaba de referencia arriba, segunda punta e incluso de extremo; como buen africano tenía una gran velocidad punta, buen regate y sobre todo un gran olfato goleador que le llevó a marcar más de 500 goles en toda su carrera.

Vamos a centrarnos ya en el encuentro, Portugal llegaba de ganar en el grupo a Hungría y Bulgaria con un gran Eusebio y Torres. Brasil estaba siendo una gran decepción, sólo ganó un partido y necesitaba puntuar en esta última jornada para superar a Hungría en la clasificación.

FICHA DEL PARTIDO:

Estadio: Goodison Park (Liverpool)

Árbitro: George Mc Cabe

XI Brasil (4-4-2): Manga; Fidelis, Brito, Orlando (c), Rildo; Denilson, Lima; Jairzinho, Paraná; Silva y Pelé.

XI Portugal (4-4-2): Pereira; Morais, Baptista, Vicente, Hilario; Graça, Coluna (c); José Augusto, Simoes; Eusébio y Torres.

Goles: Brasil /Rildo (73′)/, Portugal /Simoes (15′) y Eusébio (27′ y 85′)/

El primer tiempo estuvo dirigido por un gran dominio portugués más acentuado en los primeros 25 minutos de encuentro. Brasil tocaba fuera de la zona de tres cuartos y cuando llegaba arriba no sabía crear ocasiones. En los primeros minutos Eusebio tuvo tres oportunidades muy claras, dos faltas que pasaron mi cerca del arco del debutante Manga y un tiro cruzado desde el lateral izquierdo del área que se fue por poco. El primer gol llevarlo cumplido los primeros 15 minutos cuando Eusébio tiro a puerta, y el rechazo lo ponía en las mallas el extremo luso Simoes. El partido siguió igual hasta el 27 cuando Eusebio remataba de cabeza una falta -provocada por el- que ponían al punto de penalti y Torres relató defectuosamente dejándosela con suerte en la cabeza de la pantera. Aquí cambio Brasil y comenzó ha acercarse más cuando ocurrieron esas dos entradas durísimas que dejarían para el resto de partido muy mermado a Brasil. Los cariocas tuvieron su única ocasión a 7 minutos del final de la primera, y por último Eusébio dejando su gran calidad después de conducir un balón desde su área hasta la contraria marchándose de tres defensas y tirándola alta.

La segunda parte Brasil se la planteo de una forma diferente, con O’Rei lesionado sólo se pensaba en luchar de tú a tú, devolver las patadas y volcar el juego por la banda de Paraná y Rildo. Precisamente este último apretaba las cosas marcando el primero de Brasil a 30 minutos del final. Eusebio seguía sin aparecer, hasta que en una jugada un tanto afortunada para los portugueses, la estrella musa marcaba el gol de la victoria, destrozaba y dejaba en evidencia a la Brasil bicampeona del Mundo, la apeaba de aquella Copa del Mundo y convertía en candidatos a una Portugal que no perdió un partido en la fase de Grupos.

La Serpiente francesa

Cuando nombramos este apodo nos acordamos de uno de los mejores mediapuntas franceses de los 90′, y me atrevo a decir que uno de los mejores de la historia. Su nombre es inolvidable aunque poco común, como su apellido; Youri Djorkaeff, nacido en Lyon pero de procedencia un tanto rara. Su padre provenía de una etnia mongola de Rusia, su madre armenia. Extraña mezcla.

Entre sus cualidades podemos hablar de muchas, pero haciendo honor a su gran apodo, deducimos y vimos en sus grandes años que era ese mediapunta llegador y muy escurridizo que se colaba entre los defensa. También podemos destacar su gran calidad con el balón, su gran tiro de media distancia o sus tiros de falta directa. Un jugador muy completo y muy técnico.

Comienzo y asentamiento en Francia

Comenzó su carrera amateur formándose en el Décines, club entrenado por su padre, Jean Djorkaeff (Que milito en la élite del fútbol francés). En este equipo se desmarcó como un jugador muy joven, con demasiada calidad y liderazgo como para debutar como profesional.

Llegaba esa etapa en la que empezó desde abajo dejando y llevando su nombre por todos los campos de Ligue 2 en las que jugó en un primer momento con el Grenoble (club en el que fue capitán con tan solo 19 años) y en el Estrasburgo donde se consagraría para fichar por un primera.

Una nueva etapa donde besaría su primeros títulos con el Mónaco y PSG. En el equipo monegasco se hizo un hueco en la parcela goleadora, consiguiendo un pichichi en la Ligue 1 y la Coupe de France (1993/94). Una temporada le bastó en el club capitalino para llegar a los oídos de los grandes clubs europeos; en Paris consiguió en una temporada un gran titulo como la Recopa del 96.

Llegó el salto a las grandes ligas

Su salto a los grandes equipos comenzó con el Inter, donde vivió una gran temporada que le sirvió de gran escaparate para la selección y también para conseguir un gran titulo como la UEFA del 98, en una final italiana ante el Lazio. En las últimas temporadas en el club milanista, no fue uno de los protagonistas y se fue a Alemania.

El Kaiserslautern fue el equipo que le recuperó y en el que se volvió a ver al gran Djorkaeff. Fue uno de los mejores jugadores del campeonato y por ello llegó a la Eurocopa 2000 con Francia. Al final volvieron algunos problemas físicos y tuvo que ser traspasado.

Inglaterra su último destino de primer nivel. Bolton y Blackburn fueron sus equipos. Se recuperó y estuvo alternando varios meses de lesiones y buen juego que le dio para jugar su último Mundial con la zamarra gala (Corea y Japón), y también en el equipo inglés llegó en su última temporada a ser capitán. Su llegada al Blackburn fue muy aparatosa, en la que las lesiones le impidieron jugar sus tres meses de contrato.

Su despedida en Estados Unidos

Su carrera terminó en los MetroStars (actual New York Red Bulls), en este equipo tuvo sobre todo un final de carrera muy bien pagado y también disfrutó sus últimos días como futbolista en una liga muy amateur. Se retiró de nuevo por las lesiones.

La gloria y la decepción con la selección

En la selección ganó todos los títulos que se pueden ganar. Su gran Mundial del 98 en la que formó un tanden espectacular con Zidane, y un apasionante final en la cual ambos fueron claros protagonistas ante Brasil. La Eurocopa 2000 también se consiguió y por último la Copa Confederaciones del 2001. Su último torneo internacional fue ese Mundial del 2002 en el que quedaron apeados en la fase de grupos.

Hay tienen la vida de un jugador que se recorrió muchas de las grandes ligas europeas sin mucha gloria en los títulos de clubes, pero ganándolo todo con su selección. Esta es la vida de un mago, de la serpiente Djorkaeff.

El tanque de Leicester

Hace 53 años nacía uno de los mejores delanteros de la historia inglesa: Gary Lineker. Nacido en Leicester un 30 de Noviembre de 1960, su increíble talento con los pies le hizo debutar con tan sólo 18 años en el equipo de su ciudad: el Leicester City. Sus 16 años de carrera no dejaron indiferente a nadie, su carrera está repleta de títulos y, por si fuera poco, es uno de los pocos jugadores de la historia que puede presumir de no tener ninguna amarilla en su currículo.

SUS PRIMEROS PASOS

Debutó con el Leicester City en la temporada 1978/79, que en aquella época jugaban en la Championship -segunda división inglesa-. Su primera temporada no fue brillante, pero poco a poco logró meterse en el once titular. En el Leicester jugó 194 partidos y marcó 95 goles. Allí logró hacerse un nombre en el mundo del fútbol, logró ser internacional absoluto con Inglaterra y consiguió que se le respetase como lo que era: un depredador dentro del área. Al finalizar la temporada 1984/58, el niño bueno se despedía de su equipo de toda la vida para crear otra página llamada Everton. Ese mismo año, consiguió ser el máximo goleador de la liga.

La llegada al Everton estuvo marcada por la disputa del Mundial 86 el verano siguiente. Jugó sólo 10 meses en Liverpool, pero los aprovechó al máximo. Logró nada más y nada menos que 40 goles en 57 encuentros. Al retirarse, dijo que el mejor club en el que había jugado era el Everton, tanto por su idiosincrasia, como por su afición.

Estuve tan sólo 10 meses en el Everton, pero aún así fue una época feliz, profesionalmente fue uno de los períodos más exitosos de mi carrera. Todavía tengo una afinidad hacia el Everton.

El Mundial del 86

Él no lo sabia, pero este no sería un Mundial más para Gary, sería su Mundial. Una Inglaterra más o menos de nivel medio llegó a uno de los partidos más importantes en Cuartos de Final. Se cruzaron con la Argentina de Burruchaga, Maradona y Valdano. Ese partido fue en el que Maradona empezó a hacer historia, fue el partido en el que Maradona marcó con la mano, La Mano De Dios como muchos la llaman, y el partido en el que muchos consideran que se marcó el mejor gol de la historia del fútbol. Inglaterra cayó en el Azteca, pero Gary fue el máximo goleador de aquel Mundial. Además, logró ser Balón de Plata.

El salto a España

Un Barcelona debilitado y necesitado de goles pensó en el de Leicester para que mejorar esas cifras goleadoras. Nueva etapa, pero el mismo cometido y también cumplido. En la primera temporada marcó 21 goles y las dos siguientes estuvo entre esas mismas cifras goleadoras. Jugó en la ciudad condal durante tres años, logrando una Recopa y una Copa del Rey.

Vuelta a casa y fichaje por el Nagoya

En el 89 volvió a Inglaterra, el país que le vio nacer como jugador y como delantero. Su llegada fue a Londres, pero esta vez al Tottenham. Jugó tres temporadas dando lo máximo y esto se pudo observar en sus grandes cifras goleadoras. No se notó la edad, porque como el buen vino, mejora con los años. Su última temporada fue la segunda mejor en cifras goleadoras. Marcó 35 goles.

En los últimos años de su carrera deportiva se fue a jugar a la Liga japonesa, donde jugó en el Nagoya. Estuvo dos años allí, pero no logró destacar y poco a poco fue diluyéndose. Al finalizar el año 1994, declaró que se sentía cansado y puso fin a su dilatada trayectoria como futbolista. 16 años como futbolista, 648 partidos, 329 goles y ninguna amonestación. THIS IS THE LEGEND, THIS IS GARY LINEKER.

El derbi de Liverpool, Rush en estado puro

Hoy vamos a repasar uno de los grandes derbis de este fin de semana, uno de los más familiares de Inglaterra y uno de los mejores del mundo. Vamos a viajar en la historia hacia el año 1989, a una final en Webley de la FA Cup, en la que se jugó un gran derbi que terminó como una gran final y emocionante hasta el último suspiro.

XI Liverpool (4-4-2): Grobbelaar; Ablett, Steve Staunton (90′), Hansen, Steve Nicol; Whelan (c), Steve McMahon; Ray Houghton, John Barnes; Beardsley y Aldridge (73′).

XI Everton (4-4-2): Southall; McDonald, Ratcliffe (c), Dave Watson, Van Den Hauwe; Bracewell (59′), Trevor Steven; Nevin, Sheedy (78′); Sharp y Cotte.

Sustitutos Liverpool: Barry Venison (90′) e Ian Rush (73′)

Sustitutos Everton: Ian Wilson (78′) y Stuart McCall (59′)

Goles: Liverpool /Aldridge (4′) e Ian Rush (95′ y 104′)/, Everton /McCall (89′ y 102′)

Un partido que se suponía fácil para el Liverpool de Dalglish pero en el que el Everton plantó guerra e incluso forzó una prorroga que pudo ganar cualquiera.

La primera parte fue un monólogo del Liverpool, en la cual en el minuto 4′ llegaba Aldrige después de un gran triangulación y un gran contraataque para marcar el primero. El Everto no salia de tres cuartas partes de campo, Nevin era el único que junto con Sharp proponía juego, pero el Liverpool se os comía en medio campo y en ataque -sin contar con el la suplencia de Ian Rush-.

La segunda parte fue totalmente repartida, en los primeros minutos el Everton buscó el gol del empate a la desesperada y la salida de McCall le dio muchísima vida. A partir de la salida de Ian Rush, cuando el gales combinada con Barnes creaban mucho peligro y pudieron distanciarse en el marcador, pero en una jugada fortuita en los últimos minutos cuando el Liverpool pedía la hora, el recién entrado McCall hacía el gol del empate, y forzaba la prorroga.

La prorroga fue totalmente para el Liverpool, donde Ian Rush -hombre del partido- jugó como quiso y le hizo un gran vacío a los defensas que poco podía hacer cuando el gales cogía la pelota. Marcó un gran doblete con dos golazos de delantero inteligente, y el Everton solo pudo encontrar el gol gracias a McCall que marcó el segundo.