El tanque de Leicester

Hace 53 años nacía uno de los mejores delanteros de la historia inglesa: Gary Lineker. Nacido en Leicester un 30 de Noviembre de 1960, su increíble talento con los pies le hizo debutar con tan sólo 18 años en el equipo de su ciudad: el Leicester City. Sus 16 años de carrera no dejaron indiferente a nadie, su carrera está repleta de títulos y, por si fuera poco, es uno de los pocos jugadores de la historia que puede presumir de no tener ninguna amarilla en su currículo.

SUS PRIMEROS PASOS

Debutó con el Leicester City en la temporada 1978/79, que en aquella época jugaban en la Championship -segunda división inglesa-. Su primera temporada no fue brillante, pero poco a poco logró meterse en el once titular. En el Leicester jugó 194 partidos y marcó 95 goles. Allí logró hacerse un nombre en el mundo del fútbol, logró ser internacional absoluto con Inglaterra y consiguió que se le respetase como lo que era: un depredador dentro del área. Al finalizar la temporada 1984/58, el niño bueno se despedía de su equipo de toda la vida para crear otra página llamada Everton. Ese mismo año, consiguió ser el máximo goleador de la liga.

La llegada al Everton estuvo marcada por la disputa del Mundial 86 el verano siguiente. Jugó sólo 10 meses en Liverpool, pero los aprovechó al máximo. Logró nada más y nada menos que 40 goles en 57 encuentros. Al retirarse, dijo que el mejor club en el que había jugado era el Everton, tanto por su idiosincrasia, como por su afición.

Estuve tan sólo 10 meses en el Everton, pero aún así fue una época feliz, profesionalmente fue uno de los períodos más exitosos de mi carrera. Todavía tengo una afinidad hacia el Everton.

El Mundial del 86

Él no lo sabia, pero este no sería un Mundial más para Gary, sería su Mundial. Una Inglaterra más o menos de nivel medio llegó a uno de los partidos más importantes en Cuartos de Final. Se cruzaron con la Argentina de Burruchaga, Maradona y Valdano. Ese partido fue en el que Maradona empezó a hacer historia, fue el partido en el que Maradona marcó con la mano, La Mano De Dios como muchos la llaman, y el partido en el que muchos consideran que se marcó el mejor gol de la historia del fútbol. Inglaterra cayó en el Azteca, pero Gary fue el máximo goleador de aquel Mundial. Además, logró ser Balón de Plata.

El salto a España

Un Barcelona debilitado y necesitado de goles pensó en el de Leicester para que mejorar esas cifras goleadoras. Nueva etapa, pero el mismo cometido y también cumplido. En la primera temporada marcó 21 goles y las dos siguientes estuvo entre esas mismas cifras goleadoras. Jugó en la ciudad condal durante tres años, logrando una Recopa y una Copa del Rey.

Vuelta a casa y fichaje por el Nagoya

En el 89 volvió a Inglaterra, el país que le vio nacer como jugador y como delantero. Su llegada fue a Londres, pero esta vez al Tottenham. Jugó tres temporadas dando lo máximo y esto se pudo observar en sus grandes cifras goleadoras. No se notó la edad, porque como el buen vino, mejora con los años. Su última temporada fue la segunda mejor en cifras goleadoras. Marcó 35 goles.

En los últimos años de su carrera deportiva se fue a jugar a la Liga japonesa, donde jugó en el Nagoya. Estuvo dos años allí, pero no logró destacar y poco a poco fue diluyéndose. Al finalizar el año 1994, declaró que se sentía cansado y puso fin a su dilatada trayectoria como futbolista. 16 años como futbolista, 648 partidos, 329 goles y ninguna amonestación. THIS IS THE LEGEND, THIS IS GARY LINEKER.

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